Picos de Europa       

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J. Cernuda en la cumbre del Torre Cerredo tras escalar la Casal-Marquínez

J. Cernuda, de ardilla a rebeco en Picos de Europa

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Entrevista con Julio Cernuda, ultra runner y alpinista asturiano afincado en Valdeón y cocinero del refugio La Ardila Real en Santa Marina.

 

J. Cernuda en la cumbre del Torre Cerredo tras escalar la Casal-Martínez

J. Cernuda en la cumbre del Torre Cerredo tras escalar la Casal-Martínez

 

Apenas lleva tres años corriendo por montaña pero Julio Cernuda se ha hecho un hueco entre los grandes del mundo Ultra Trail tras su décimo puesto en el Tor des Geants desde su humilde morada en Sta Marina de Valdeón (León).

Hace dos años Julio Cernuda se impuso junto a su compañero Sergio Besoy, cocinero y pastor del valle de Camaleño, en la I Ultra “Güeyos del Diablo” del Macizo de Ubiña y este año ha sido el décimo en la prestigiosa Tor des Giants en el Valle de Aosta (Italia). Pero su primera carrera fue la Travesera de Picos de Europa. Sí, la primera. A los que la conocen les parecerá una locura, pero para los habitantes de los pueblos de Picos de Europa es algo normal. “Era la que había” me suelta sonriendo.

Ingeniero técnico forestal, hace once años que decidió abandonar su trabajo y su tierra (Asturias) para irse a vivir a Valdeón y hacerse cargo del albergue “La Ardilla Real” junto a su pareja Laura. Allí pasaron duros inviernos. Durmiendo y viviendo en una habitación del negocio hasta que finalmente pudieron hacerse su propia casa. Ya forman parte del valle, llevan una vida sencilla pero cuando les miras a los ojos solo ves reflejada la felicidad de alguien que disfruta de las montañas de Picos de Europa.

Julio conoce muy bien los Picos, pero no es de los que alardean de ello. Sabe lo crueles que pueden llegar a ser estas montañas con quienes no tienen la humildad suficiente para reconocer lo frágiles que somos en sus canales y paredes. La Chavida es su lugar de entreno favorito. La ve cada día desde el ventanal que él mismo construyó con ayuda de buenos amigos, mientras se levantaban los cimientos de una preciosa y acogedora casa, gracias a la “fórmula 1” de las estufas y a una novia friolera. No puedo ni quiero esconder el aprecio que le tengo, porque hay gente de la que te sientes orgulloso de compartir algo más que un vivac, pero sobre todo le respeto y admiro por su forma de afrontar la vida y de sentir las montañas.

 

Julio Cernuda en la Pdiorna (Picos de Europa)

Julio Cernuda en La Padiorna mirando la Vega de Liordes (Picos de Europa)

 

Además, Julio es el organizador de uno de los trails más bonitos de Picos, la Transvaldeónica, pero si creéis que solo vamos a hablar de competiciones ya podéis dejar de leer.

Al principio es un tipo serio, de esos que te mira y no sabes muy bien si está pensando en darte una ostia por lo que acabas de decir o es que aún está procesando la información.. pero pocas veces me he reído tanto con alguien y por eso le he pedido permiso para compartir un pedazo de su intimidad con vosotr@s que también amáis estas montañas del norte..

P: ¿Cómo se toma una decisión así Julio? Dejarlo todo y venirte a un pueblo perdido del mundo, con malos accesos y apenas servicios, para regentar un negocio de hostelería siendo ingeniero de montes..

R: Se nos presentó la oportunidad de vivir en los Picos de Europa, en uno de los valles más bellos, jóvenes y sin ataduras, algo que para muchos se les puede plantear como una decisión difícil, para nosotros fue algo más que sencillo.

Aunque pasaba más hambre que un perro lazarillo cuando se me acababan los tupper de mi madre, mientras cursaba mis estudios en Ponferrada, en cuanto cogimos el albergue me puse las pilas rápidamente y descubrí una vocación oculta, la cocina.

P: Hace solo tres años que corres por el monte, pero tu afición va mucho más allá ¿verdad? ¿Recuerdas cómo y con quién te entró el gusanillo de la montaña?

R: Mi tío Julio me llevaba desde muy pequeño al monte, íbamos mucho a Camarmeña y desde allí me enseñaba el Picu.. recuerdo que siempre me decía “mira Julín, el Uriellu, una de las maravillas del mundo”, subíamos por la canal de las Bobias y no hacía más que llorar porque no quería caminar más… han pasado 25 años ya desde aquello y ahora pasa todo lo contrario, lloro si no salgo a patear.

Me gusta la montaña y todos los deportes que se practican en ella, aunque a veces te tienes que centrar, pues hombre de muchos trabajos, hambre segura. Escalada, esquí, alpinismo, btt , correr, no hay que rechazar las mil y una maravillas que nos ofrece la montaña, no apartarse de nada.

 

Julio Cernuda en el Torre Cerredo tras hacer la cresta desde Cabrones

Julio Cernuda en el Torre Cerredo tras hacer la cresta desde Cabrones

 

P: ¿En serio que no habías corrido nada hasta la primera Travesera? No puede ser..

R: De verdad te lo digo, mi primer reto a nivel competición fue la Travesera. ¿Qué mejor lugar que los Picos para debutar? Muchos años oyendo sobre la carrera y me parecía algo inalcanzable, algo solo para super hombres!!! Pero empecé a correr, mi objetivo era alpinístico, pero a medida que me iba encontrando más fuerte, aumentaba la distancia de mis entrenamientos, hasta el momento que me pude plantear hacer una Travesera de Picos de Europa.

P: ¿Hace cuanto que conoces a Sergio (Besoy)?

R: El nombre de Sergio Besoy lo conozco unos meses antes que a la persona, y te voy a contar porque y el como. Cuando estaba preparando mi primera Travesera 2013, calculando mis ritmos en los que me movía de aquella, estimaba unas 16- 15,30h en hacer la carrera, por lo que miré los tiempos de paso de un corredor que finalizara en ese tiempo y ahí salió el nombre de Sergio Besoy… y ese mismo año entrenando por la canal de la Sotín me encuentro con un chaval, con la camiseta de Liebana, que sube a buen ritmo hacia collado Jermoso.

Charlamos durante la subida y cuando me dice que se llama Sergio, sorprendido le pregunto “Besoy? Joder que coincidencia”.

Después de aquello no coincidimos corriendo hasta la Travesera del 2014, donde hacemos gran parte del recorrido juntos y vemos que la cosa marcha de manera conjunta. A las pocas semanas le propongo hacer el Anillo de Picos “non stop” y no lo duda ni un momento, planificamos y nos lanzamos por las empinadas canales de Picos y conseguimos aparte de una gran experiencia, un tiempo de 24,20h.

En ese momento nos gustó la idea de poder hacer una carrera por parejas y surgió “Güeyos del Diablo” donde quedamos primeros, que junto con el resultado en la Travesera, nos valió para hacernos con el segundo y tercer puesto de la copa Asturias de larga distancia.

A todo esto, le precede numerosos entrenamientos, con los que en realidad nos divertimos, cada vez que quedamos, le toca a uno diseñar el recorrido del entreno, donde buscamos los pasos más enriscados y complicados que se nos ocurran, a estos entrenos les llamamos, “ni Kima, ni ostias”.

 

Julio Cernuda y Sergio Besoy en la meta de "Güeyos del Diablu" 2014

Julio y Sergio en la meta de “Güeyos del Diablu” 2014

 

P: Sí, sí, sois grandes amigos pero en invierno le “pones los cuernos” con Pablo Sedano.. (guarda del refugio de Collado Jermoso)

R: Tengo una gran suerte de compartir la vida con muy buenos amigos. Tanto Pablo como yo, somos protagonistas de la historia de la hormiga y la cigarra, y como buenas hormigas trabajamos duro el verano, pensado en un invierno repleto de nieve y buenas esquiadas… compartimos pasiones e ilusiones, y es muy gratificante tener un compañero para poder vivirlo conjuntamente.

Hacer una cumbre, calzarte los esquís, esquiar un itinerario que has estudiado durante toda la subida con el colega, bajar una pala de nieve virgen y ver el careto del compañero con la risa floja…. Eso es insuperable.

 

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